Educación emocional en niños: cómo enseñarles a comprender lo que sienten
Jessica JorqueraLas emociones están presentes todos los días en la vida de un niño.
Alegría, frustración, miedo, enojo, entusiasmo.
Sin embargo, muchas veces los niños sienten todo esto sin tener todavía las palabras para comprenderlo.
Aquí es donde aparece la educación emocional.
Cuando los niños no logran comprender lo que sienten, las emociones pueden aparecer de forma intensa, por ejemplo en momentos de enojo o frustración. Si quieres comprender mejor estos momentos puedes leer también por qué los niños tienen rabietas y cómo acompañarlas.
¿Qué es la educación emocional?
La educación emocional es el proceso mediante el cual los niños aprenden a reconocer, comprender y expresar lo que sienten.
No se trata de evitar emociones difíciles.
Se trata de aprender a convivir con ellas.
Cuando un niño puede identificar lo que siente, también comienza a desarrollar habilidades para regularse. Esto es especialmente importante en momentos de desborde emocional, como durante una rabieta. En este artículo explicamos qué decir durante una rabieta para acompañar mejor a tu hijo.
Por qué es importante desarrollar educación emocional
- Ayuda a regular las emociones
- Mejora las relaciones con otros niños
- Favorece la autoestima
- Reduce conductas impulsivas
La educación emocional no evita que los niños se enojen o se frustren. Lo que hace es darles herramientas para comprender lo que ocurre dentro de ellos y aprender a atravesar esos momentos.
Cómo enseñar emociones a los niños
Nombrar lo que sienten
Cuando un adulto pone palabras a lo que ocurre, el niño comienza a comprender su mundo interior.
Validar las emociones
Todas las emociones tienen un lugar.
Incluso el enojo o la frustración.
Practicar en momentos de calma
Los niños aprenden mejor cuando no están en medio de una crisis emocional.
Después de un momento intenso, también es importante ayudar a los niños a comprender lo que ocurrió. En este artículo puedes aprender qué hacer después de una rabieta para reparar el vínculo.
Una forma de enseñar emociones jugando
Muchos niños comprenden mejor las emociones cuando pueden verlas, nombrarlas y jugar con ellas.