5 actividades para enseñar emociones a los niños jugando

5 actividades para enseñar emociones a los niños jugando

Jessica Jorquera
Jessica Jorquera Cárcamo
Acerca del autor:

Jessica Jorquera Cárcamo

Reconocida terapeuta emocional infantil en Chile y fundadora de La Terapeuta Morada, un proyecto que traduce el lenguaje de la terapia emocional en juegos y herramientas que ayudan a niños y familias a comprender, expresar y regular sus emociones.

Las emociones forman parte de la vida cotidiana de los niños.

A veces aparecen como alegría o entusiasmo. Otras veces como enojo, frustración o tristeza.

El problema no es sentir emociones.

El desafío es aprender a comprenderlas.

Por eso la educación emocional es una de las habilidades más importantes del desarrollo infantil. Si quieres entender mejor este proceso puedes leer también qué es la educación emocional y por qué es importante para los niños.

Por qué enseñar emociones a través del juego

Los niños aprenden principalmente a través de la experiencia.

Cuando las emociones se trabajan mediante el juego, el aprendizaje se vuelve más natural y significativo.

Además, los juegos permiten hablar de emociones sin que el niño sienta que está siendo corregido o evaluado.

1. El juego de las caras emocionales

Una actividad simple consiste en representar distintas emociones con gestos.

Por ejemplo:

  • Alegría
  • Tristeza
  • Enojo
  • Sorpresa

Luego el niño puede intentar adivinar qué emoción se está mostrando.

2. Nombrar emociones durante el día

Otra actividad muy poderosa es simplemente nombrar lo que ocurre.

Por ejemplo:

"Parece que estás frustrado porque el juego no salió como querías."

Nombrar emociones ayuda a que el niño construya su propio lenguaje emocional.

Cuando los niños no logran expresar lo que sienten, a veces las emociones aparecen de forma intensa, como en las rabietas. En este artículo puedes aprender por qué los niños tienen rabietas y cómo acompañarlas.

3. Dibujar emociones

El dibujo puede ser una forma muy poderosa de explorar lo que ocurre dentro de un niño.

Una pregunta simple puede abrir la conversación:

"¿Cómo se vería el enojo si fuera un dibujo?"

4. Contar historias emocionales

Los cuentos también permiten explorar emociones.

Después de leer una historia puedes preguntar:

  • ¿Cómo crees que se sentía el personaje?
  • ¿Por qué estaba triste o enojado?

5. Hablar sobre lo que pasó después de una emoción intensa

Después de una situación difícil, conversar sobre lo ocurrido puede ayudar mucho a los niños.

Por ejemplo, después de una rabieta se puede reflexionar sobre lo que sintió el niño y lo que ocurrió.

Si quieres aprender más sobre este momento puedes leer también qué hacer después de una rabieta para reparar el vínculo.


Aprender emociones también puede ser una experiencia lúdica

Cuando los niños tienen herramientas para reconocer sus emociones, comienzan a comprender mejor su mundo interior.

Explorar herramientas para trabajar las emociones

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